cuánto cielo no vemos ahora que vivimos?Un ejercicio simple
Miramos la enredadera que cruza nuestra mirada: en todos esos postes de luz, los troncos de ároles arrimados al cordón de la cuadra. De allí arrimarnos con la mirada, trepando por los balcones, acariciar de una ojeada las fachadas, rozar las pinturas y las cúpulas de reojo.
Dejar que solitos salgamos al cielo, que tiene los colores nuevos cada vez. La noche tunel esta noche luce más brillosa, la negra noche tiene mucho de día y mucho más luz de noche.

No hay comentarios:
Publicar un comentario